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Ixelles, su museo, sus calles

El apartado museo de Ixelles hay que ir buscándolo por calles solitarias, tranquilas. Se escapa uno del fragor de la avenue Louise y siempre encuentra alguna buena sorpresa. Está en la calle Van Volsem.

 La colección permanente despliega muchas pinturas y esculturas belgas, poco conocidas por el gran público, desde Henri Evenepoel (que con Matisse y Hucklenbroich eran llamados los tres Henri) hasta Rik Wouters o Alechinsky. No hay muchas oportunidades de contemplar arte belga en los museos de Europa, aplastado por el arte que se concentró en París.

 Las exposiciones temporales –fruto de un paciente e inteligente trabajo de años, eligiendo lo más significativo- nos descubren facetas del arte que a veces pasamos por encima, como la actual de Agnès Varda, francesa que nació precisamente en Ixelles (como también nacieron Katherine Hepburn y el escritor Michel de Ghelderode, por ejemplo). De Varda se exponen fotografías, biombos historiados y su humorístico homenaje a las patatas, Patates & compagnie.

Y un descubrimiento deslumbrante: Jean-Marie Bytebier, que nos propone su visión del paisaje, en acrílicos sobre madera, intensos, casi misteriosos. Un canto a la naturaleza. http://www.museedixelles.be

Jean-Marie Bytebier

Jean-Marie Bytebier

Ixelles era un municipio fuera de Bruselas (es decir, ahora, dentro) y que tiene su propia personalidad. La place Flagey, con el soberbio edificio que fue de la la radio y seguida por los estanques que nos llevan a la Abadía de La Cambre. La place du Châtelain, al otro lado de la avenue Louise, es lugar de encuentro los días de mercado, por donde proliferan galerías de artes, cafés y cervecerías de toda la vida y amables librerías, como la Nijinski. También, cerca del Toison d’Or, a dos pasos del barrio congolés de Matonge, está el rincón de St. Boniface, una placita con restaurantes agradables y no caros, como Hello Saigon, L’Ultime Atom (el ultimátum), con cien tipos de cerveza, o el curioso Le Clan des Belges; son lugares frecuentados por la gente del barrio, así como el veterano librero Hankard, donde se pueden encontrar libros antiguos, inhallables en otros lugares.

1 Comentario »

  1. Hay mejor sitio para exponer el arte, para acercarlo al público que en un lugar común a todos? El arte, para ser apreciado tiene que ser accesible. Buena iniciativa.

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