António Nobre y Jaime Gil de Biedma, poemas sobre la felicidad

11 abril, 2018

Los dos poetas cantan la vida feliz, sin prisas, sin preocupaciones económicas, sin ansias intelectuales, en una casa sencilla (blanqueada, frente al mar) aunque el portugués añade que añora una mujer que le dé una hija.

 

Canto da felicidade (Ideal dum parisiense)

Por António Nobre (Oporto, 1867-1900)

 

Felicidade! Felicidade!

Ai quem me dera na minha mão

não passar nunca desta mesma idade,

Dos 25, do quarteirão.

 

Morar, mui simples, nalguma casa

Toda caiada, defronte o Mar;

No lume, ao menos ter uma brasa

E uma sardinha para nela assar…

 

Não ter fortuna, não ter dinheiro,

Papéis no Banco, nada a render.

Guardar, podendo, num mealheiro

Economía pró que vier.

 

Ir, pelas tardes, até à fonte

Ver as pequenas a encher e a rir,

E ver entre elas o Zé da Ponte

Um pouco torto, quase a cair.

 

Não ter quimeras, não ter cuidados

E contentar-se com o que é seu,

Não ter torturas, não ter pecados,

Que, em se morrendo, vai-se pró Céu!

 

Não ter talento: suficiente

Para na vida saber andar,

E quanto a estudos saber somente

(mas ai somente) ler e contar.

 

Mulher e filhos! A mulhercinha

Tão loira e alegre, Jesús, Jesús!

E, em nove meses, vê-la choquinha

Como uma pomba, dar outra à luz.

 

Oh! Grande vida, valha a verdade!

Oh! Grande vida, mas que ilusão!

Felicidade! Felicidade!

Ai quem me dera na minha mão!

 

 

De vita beata

Por Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990)

 

En un viejo país ineficiente,

algo así como España entre dos guerras

civiles, en un pueblo junto al mar,

poseer una casa y poca hacienda

y memoria ninguna. No leer,

no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,

y vivir como un noble arruinado

entre las ruinas de mi inteligencia.

 

 

 

 


Saudades de Barcelona

19 enero, 2018

                                              …y una ciudad muy amplia que se pliega en colinas

(Carlos Barral)

¿Eres tú, Barcelona,
vieja amiga de mis sueños liberales?
¿Qué se hizo de Barral,
de tantas memorias y saudades?

Te miraba, escuchaba, paseaba
bajo los plátanos de tus avenidas
-les avingudes buides de la tardor-
sombras de Orwell, aucas, ateneos,

por el Pí bajaba hacia el mar dorado,
ese mar que mira a Italia y Grecia.
Cruzaba gentes serias, amables, atareadas,
mientras rebuscaba viejos libros y tebeos.

No te quiero hoy hostil, de enemiga mirada,
sentirme extraño, indeseado,
no quiero que seas un lugar desafecto,
madrina perdida y añorada.

 

Lisboa, 19 de enero de 2018, con el eco de los que escribieron y amaron Barcelona, con recuerdos de Machado, María del Mar Bonet, Víctor Mora y Carlos Barral (el término ‘lugar desafecto’
lo tomó de TS. Elliot)

 

 


Poesía en el Sur. Olhão, Algarve. Portugal.

27 noviembre, 2017

La pequeña ciudad blanca de Olhão, en el Algarve, ha acogido la tercera edición del encuentro otoñal de poetas que organiza Fernando Cabrita, Poesía a Sul. Entre ellos, autores como Gastão Cruz, Nuno Júdice, Ignacio Vázquez Moliní, Manuel Moya (que, además, es el gran traductor de Pessoa, entre otros, como él dice, un poco contrabandista de versos).

Entre ellos figuraban poetas de la cercana Sierra de Aracena, como Manuel Moya o Mario Rodríguez, el brasileño Cláudio Guimarães dos Santos, de largos cantos llenos, plenos de sugerencias y evocaciones en su Coleção de Epifanias, o el francés François Luis-Blanc. No se pueden mencionar todos, pero el lector puede descubrirlos en la información en internet, Poesia a sul.imgres

Ha habido música, cantos, pintura, reuniones con editores de poesía como Cal, de Sevilla (www.revistacal.es), o Canal Sonora, algarvía, de Pedro Jubilot (Canal Sonora), hay intercambio de libros y poemas.

Reunir poetas no es fácil. Los poetas trabajan, evidentemente, en otras cosas que les permiten vivir, aunque sea frugalmente. La poesía es un gasto, no una inversión. Por eso es libre y no se sujeta a modas ni compromisos culturales ni políticos. Esto, en tiempos de barreras e identidades que creíamos olvidados, es muy de agradecer. Como dice uno de los poemas de Ignacio Vázquez, “no me importan las banderas / que enarbolas por las calles (…) ni que cualquier palabra / que digas en tu idioma / la creas más concisa …”

Fernando Cabrita, poeta él mismo, de Olhão, lleva años esforzándose en juntar poesía y poetas. Y lo consigue, gracias a una tenacidad, organización y generosidad poco comunes. Lo que ha creado Fernando Cabrita es algo bastante insólito en el mundo de los poetas: el apoyo mutuo, la ayuda mutua, casi salido de un ideal de Kropotkin. En efecto, entre los poetas presentes, unos traducen a otros, al español, al portugués, al francés, se prologan, se editan, se publican, se interpretan, unos se presentan a otros.

La generosidad de un ayuntamiento proclive a la cultura, el clima suave, las vistas de una costa bastante bien preservada de la codicia inmobiliaria, hacen de Olhão un puerto de abrigo de la creatividad artística.

 


Léon Dierx, amigo de Mallarmé, un poeta –injustamente- olvidado.

22 noviembre, 2017

Deberíamos crear en la red un club de los poetas muertos. No sería muy distinto a una “Société des poètes français”, o a una Lista de sobrevivientes, como dijo otro admirador de Dierx, el inefable Paul Fort.

Cuando descubrimos un poeta así nos preguntamos dónde irán a parar muchos poetas actuales, magníficos, pero que la Fama y la Posteridad abandonarán a su suerte. Muchos poetas, como muchos pintores, fueron oscurecidos por sus contemporáneos o por sus descendientes. En Francia, Apollinaire, Reverdy, Aragon, Eluard, Char, tantos otros hicieron que se olvidasen otros anteriores, si menores, muy dignos y evocadores.

Como ya está en el dominio público, se pueden leer sus poesías en www.gallica.bnf.fr, la página de la Biblioteca de Francia, de acceso no libre, sino libérrimo.


Una mujer: la poeta rusa Anna Ajmátova (Odesa, 1899- Moscú, 5 de marzo de 1966)

8 marzo, 2016

Si te hubieran dicho, a tí la que tanto reías,

a tí, la favorita de todos tus amigos,

a tí, la alegre pecadora de la ciudad,

lo que iba a ser tu vida:

con tu talego, tú eres la trescientas,

esperas a la sombra de las Cruces[i]

y las lágrimas te queman,

atraviesan el hielo del día de Año Nuevo.

Se ve oscilar el chopo de la prisión.

ni un ruido… más allá, han dado fin

a cuántas vidas inocentes…

1938

 

Pregúntale a las mujeres de mi tiempo,

presas, las quinientas[ii], prisioneras,

y te contaremos todo:

que el miedo nos embrutecía,

que criábamos hijos,

para la cárcel, la tortura y la muerte.

5 de enero de 1941

En la Fontanka y en Tashkent, y aún después 

 

En los años terribles de la tiranía de Yejov[iii], he pasado diecisiete meses haciendo la cola ante la prisión de Leningrado. Una vez, alguien me ha reconocido. Entonces, la mujer con los labios azulados que estaba detrás de mí –que evidentemente no había oido nunca mi nombre- ha despertado del sopor que todas teníamos y me ha preguntado al oído (allí todo el mundo hablaba susurrando):

-Y ésto, ¿ lo podrá describir?

Y le he dicho:

-Puedo.

Entonces algo como una sonrisa ha pasado por lo que una vez fue su rostro.

 

1º abril de 1957

Leningrado

[i] Prisión de Las Cruces, donde estaba su hijo, Lev Gumiliov, cuyo padre había sido acusado en 1921, de complot monárquico y fusilado.

[ii] Las “quinientas”, porque el código penal soviético permitía encarcelar a cónyuges y madres de los “culpables”.

[iii] Yéjov, director de la NKVD, Comisariado Popular para Asuntos Internos, luego GPU.

 

Más información:

https://musicaypoesiadotwordpressdotcom2.wordpress.com/2012/12/03/vida-y-cinco-poemas-de-anna-ajmatova/


La vida poltrona, romance de Quevedo

6 febrero, 2016

Francisco de Quevedo. Romance XCVII, La vida poltrona. Año 1630.

 

(…)

Pobre he de morir;

serviráme el serlo,

que si menos tuve,

que lo sienta menos.

 Yo vivo picaño,

bien ancho y exento:

ni me pesa la honra,

ni frunce el respeto.

 Haga yo mi olla

con sus pies de puerco,

y el llorón judío

haga sus pucheros.

Denme a las mañanas

un gentil torrezno,

que friendo llame

los cristianos viejos.

 Tripas de la olla

han de ser revueltos

longanizas largas

y chorizos negros.

 

(…)

 Quevedo, gran poeta, escritor, erudito, polemista, era de un antisemitismo feroz –aunque bastante propio de aquella época en España; este poema es paralelo al de Góngora, Ande yo caliente…, aunque menos conocido). Comer cerdo y matanza era hacer gala de ser cristiano viejo, no converso. Lo que significa que en esa época se tenía muy en cuenta el origen de las personas y que había muchos judíos conversos, siempre amenazados por la Inquisición.

El romance La vida poltrona es una perfecta descripción de la vida de la  época, de los problemas cotidianos y la hartura de la Corte y sus fastos.


La poesía es premonitoria. Los refugiados de hoy en un poema de Albert Samain (1858-1900)

14 septiembre, 2015

Albert Samain, poeta simbolista francés, fallecido de tisis en 1900, a los 42 años, 220px-Albert_Samainparece que hubiera visto llegar los refugiados, los desposeídos, frente a la crueldad confortable de una Europa bienpensante y egoísta.

 

Pieds nus, manteaux flottants dans la brise, à l’aurore,

Tels, un jour, sont partis les enfants ingénus,

Le coeur vierge, les mains pures, l’âme sonore…

Oh! comme il faisait soir, quand ils sont revenus!

 

Pareils aux émigrants dévorés par les fièvres,

Ils vont, l’haleine courte et le geste incertain,

Sombres, l’envie au foie et l’ironie aux lèvres;

Et leur sourire est las comme un feu qui s’éteint.

 

Ils ont perdu la foi, la foi qui chante en route

Et plante au coeur du mal ses talons frémissants,

Ils ont perdu, rongés par la lèpre du doute,

Le ciel qui se reflête aux yeux des innocents.
Même ils ont renié l’orgueil de la souffrance,

Et la multitude au front bas, au coeur dur,

Assoupie au fumier de son indifférence,

Ils sont rentrés soumis comme un bétail obscur.

 

Leurs rêves engraissés paissent parmi les foules;

aux fentes de leur coeur d’acier noble bardé,

le sang altier des forts goutte à goutte s’écoule,

et puis leur coeur un jour se referme, vidé.

 

Matrone bien fardée au seuil clair des boutiques,

Leur âme èpanouie accueille les passants;

Surtout ils sont dévots aux seuls dieux authentiques,

Et, le front dans la poudre, adorent les puissants.

 

Ils veulent des soldats, des juges, des polices,

Et rassurés par l’ordre aux solides étaux,

Ils regardent grouiller au vivier de leurs vices

Les sept vipères d’or des péchés capitaux.

 

Pourtant, parfois, des soirs, ils songent dans les villes

Aux ceux-là qui près d’eux gravissaient l’avenir,

Et qui, ne voulant pas boire aux écuelles viles,

S’étant couchés là-haut, s’y sont laissés mourir;

 

Et le remords les prend quand, aux penchant des cimes,

Un éclair leur fait voir, les deux bras étendus,

Des cadavres hautains, dont les yeux magnanimes

Rêvent, tout grand ouverts, aux idéals perdus.

 

Albert Samain, La Symphonie HéroÏque


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Toubab Troubles

Toubab: /tu.bab/ (noun) white person (used especially in Gambia and Senegal).

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