Historia de un expolio antiguo en Pontones (Jaén)

20 julio, 2018

Hace unos días descubrí en el pequeño pueblo de Pontones (Sierra de Segura, Jaén), que está junto al Nacimiento del Río Segura, un libro que nos trae las memorias de esas sierras lejanas, pero tan cercanas en el corazón. Amigos desconocidos, de Ignacio Martínez.

Su autor, al que no conozco, ha escrito un centón en el que junta y cose historias locales de la guerra, las memorias personales, sus lecturas y las vicisitudes de esos montes de pinares ancestrales, de pastos y de aldeas perdidas. Añade documentos auténticos, cartas, expedientes forestales de expropiación y deslinde, y hasta sentencias judiciales. Hay también, fruto de su conocimiento del ruso, extractos del diario de Kolstov, agente soviético en la guerra de España.IMG_0923

Aunque existen algunos libros sobre la Sierra de Segura, casi todos se centran en su pasado histórico, en la Orden Militar de Santiago que la reconquistó, en la Provincia Marítima que la explotó. Sin embargo, éste incide más en la vida cotidiana, en los avatares y sufrimientos de una población que fue siendo expulsada, cuya única salida era la emigración –y sabemos que los emigrantes se llevan con ellos sus historias y sus recuerdos, sepultados en el olvido-.

Podrían distinguirse tres partes, aunque entrelazadas, el pasado de Pontones, con episodios de la guerra y la revancha posterior, el largo y casi eterno pleito de un descendiente por recuperar una finca expropiada por el Patrimonio, y los recuerdos de niñez en Las Acebeas. Contrasta el lenguaje de las gentes, sus cartas, sus vidas, con la retórica inmutable de la Administración a través de oficios, órdenes y sentencias.

El autor trata de vincular el desastre personal con el colectivo, la expoliación, la emigración ante la imposibilidad de vivir en la sierra, la indiferencia testaruda de la Administración. Ante ello, ante esa falta de perspectivas solo queda la salida, la huida y, como mucho, el empeño en un pleito sin final ni solución. El inacabable pleito por la finca expoliada es como la metáfora de la desgracia de estas tierras y estos montes.

IMG_0922

Pontones

Esta sierra padeció sucesivamente el omnímodo poder de la Orden de Santiago, luego el de las autoridades de Marina y, por fin, las dos Desamortizaciones del siglo XIX, que provocaron una mayor desertización. En efecto, la venta de bienes de mano muerta, de bienes de propios de los ayuntamientos, en vez de generar comercio e industria, lo que pretendían Mendizábal y Madoz desde su teórica visión de las cosas, atrajo especuladores que talaron montes sin replantarlos, que dejaron eriales para el pastoreo, pero que no invirtieron ni un duro en la regeneración de esos parajes.

El libro contribuye a colmar en parte esa laguna, esa total falta de información sobre la sierra que ha sufrido dos abandonos, el de sus antiguos pobladores y el de la historia. Hoy, el Parque Natural, y antes el Patrimonio Forestal del Estado e ICONA, poco han contribuido al desarrollo y, en ningún caso, han contado con la opinión, participación y compromiso de la población. Ha imperado siempre una especie de política regaliana, por no decir totalitaria. Una política que no se cohonesta con la democracia. No basta con votar, hay que participar.

La historia de la Sierra de Segura ha sido pues la de tres ex: expoliación, expulsión y explotación, todo a beneficio del Estado y perjuicio de los moradores, para los que sólo quedaron tres a: abandono, ausencia, amnesia.

Todos los que somos oriundos, o cuyos padres y abuelos remanecen –como se dice por aquí- de esas tierras, nos reconoceremos en este libro. Una obra que no se puede clasificar, que es un centón pues son pedazos tejidos en un propósito común (aunque los diarios de Kolstov no parecen guardar relación alguna). Es a la vez memorias, recuerdos, historia y hasta poesía (Ajmátova).

Podría decirse que son como las memorias del dolor, los sinsabores, pero también de la ternura, de esos recuerdos infantiles, inocentes, de los animales, las leyendas de los tesoros escondidos. Un libro necesario que contribuye a comprender la Sierra de Segura más allá del mero excursionismo o la comida de chuletillas de cordero.

Afortunadamente, la Sierra empieza a tener voz propia con libros como éste que van despacio, sin alharacas, levantando el velo sobre esa tierra que siempre, o casi siempre, permaneció silenciosa y resignada.


José Rodrigues Miguéis, escritor portugués

27 junio, 2018

Nadie es profeta en su tierra – y mucho menos en la ajena

José Rodrigues Miguéis

 

La literatura portuguesa de antes del 25 de abril es, salvo contadas excepciones, prácticamente desconocida en España. Era la época en que estábamos de ‘costas voltadas’, dándonos la espalda.

Por António Trindade, librero lisboeta que sabe compartir sus amplios conocimientos de libros y de historia, he descubierto a un escritor casi olvidado en Portugal. Los catálogos y las clasificaciones de los críticos literarios a veces juegan malas pasadas porque José Rodrigues Miguéis (1901-1978) estuvo, como él mismo decía, entre esa generación de Eça de Queiroz (que muere un año antes de su nacimiento) y los neorrealistas más estrictos, como Fernando Namora, Alves Redol o Vitórino Nemésio. En ese sentido ha sido víctima de la ‘temporalidad’ de los gustos y de la crítica. Y quizá pueda ser considerado como el epígono de la literatura queirosiana. Vivió gran parte de su vida en Nueva York y estuvo alejado de todos los cenáculos y ambientes literarios portugueses, aunque colaboró con el grupo literario de Seara Nova.

 

 

La novela O milagre segundo Salomé sólo pudo ser publicada después de la Revolución de Abril de 1974. El hilo conductor es una historia un tanto utópica de la pobre Dores dos Santos (Dolores de los Santos, nombre que no es escogido por el autor al azar) que deviene meretriz, con el alias de Salomé, luego amante de un rico comerciante y al final se redime gracias  al verdadero amor. Describe perfectamente el amor algo patético de los viejos, la redención individual gracias al periodista Gabriel Arcanjo (un ‘arcángel’, en ese juego de palabras y apellidos que Miguéis domina a la perfección, personaje en el que quizás se retrata algo a sí mismo).  Pero el escritor va más allá y retrata la vida portuguesa de la época. Si el libro hubiese sido publicado antes, hubiera provocado más reacciones, pero cuando salió ya era un testimonio de otra época, aunque algunos de los tipos y personajes aun se puedan encontrar en la realidad. Es una novela ajena a las vanguardias literarias, un relato casi de género, al estilo diría, de Theodor Fontane, distantes en el tiempo, lugar y en la ideología subyacentes.

1_7a3Y2C7etRRaOhEymbi9eQObra prismática donde, entrelazado con la historia del prostíbulo -picante, humana y divertida-, del nuevo rico Zambujeira, aparece el trasfondo histórico del primer cuarto del siglo XX luso, tan convulso y rico en acontecimientos -como en toda Europa- y tan fértil en algunos aspectos. La historia de Portugal es enrevesada y muy interesante desde hace mil años, y los primeros años del siglo XX fueron complejos. Leer la historia del país es a menudo mejor que leer una novela, pues la realidad supera la ficción, como ya nos lo mostró el historiador Oliveira Martins. Esta novela, sin poder calificarse de ‘novela histórica’, término tan manido y casi desprestigiado, sí podría calificarse de ‘novela política’.

En esos años hubo atentados (asesinato del rey don Carlos en 1908 y proclamación de la República en 1910), revoluciones, guerra (en Flandes, donde las mal pertrechadas y peor entrenadas tropas portuguesas se hicieron masacrar por los howitzer alemanes), huelgas, intentos de golpes militares hasta 1926 en que todo termina por acomodarse con la escenificación del fracaso, la implantación de la Dictadura Nacional que daría paso al Estado Novo de Salazar y que duraría medio siglo. Pero, al mismo tiempo fueron tiempos fértiles en la cultura y el arte. Por ejemplo, en la arquitectura y en la medicina hubo avances considerables y muy positivos.

Rodrigues Miguéis, hijo de un inmigrante gallego, necesita contar sus orígenes, las vidas difíciles en la Lisboa de la Ribeira Velha, de Alfama y Mouraria del cambio de siglo, nos describe sus calles donde ha andado desde niño. Esa Lisboa que amaba y evoca el doctor Juvenal Esteves en un bonito libro perdido, Anamnesis, Memória e historia (Bertrand Editora, 1992).

Se podría incluso considerar un roman à clé, si pudiéramos descubrir quién se oculta tras determinados personajes, Severino Zambujeira, el general ABC, Ferrabrás, etcétera. El cosmopolitismo de Lisboa queda de manifiesto en los negocios coloniales y europeos de los protagonistas. Es una Lisboa mercantil más que industrial (lo que era el norte del país), esa que precisa de pactar con militares, eclesiásticos, periodistas -el inefable Mota-Santos, con su puro y sus dos mujeres- y con los inversores extranjeros. Y siempre con los polos eternos de fricción, temor y aprehensión: Inglaterra y España.

Los personajes no son demasiado profundos, pero son muy plásticos. Zambujeira es más astuto que inteligente, en su ambición y petulancia, Salomé no es inteligente, es solamente buena, además de bella, Arcanjo es un mero testigo. Quizá el personaje más inteligente sea el del periodista, Mota-Santos. Al final, transpira en la novela un cierto desánimo. Los burdeles, la pobreza, seguirán existiendo, como la corrupción y el agio, como la política de los negocios, sin democracia ni libertad. La salvación sólo es individual.

Su escritura ágil, rica, está llena de vocablos y expresiones muy lisboetas, muchos de ellos ya casi en desuso. Sus descripciones de la ciudad, en mi opinión, no han sido superadas. Realistas pero líricas, coloridas, en las que se puede casi apreciar el ambiente cálido de las tardes de calma, o la neblina o el sol, según los días, sobre el Tajo. La novela va concatenando y alternando los capítulos con ‘entremeses’ y con ‘retrospectos’, que van tejiendo el tapiz de fondo político, militar y económico de la vida lisboeta de la época.

IMG_20180903_110729

La vieja casa de la Travessa da Queimada, que responde a la descripción en la novela O milagre segundo Salomé

Quizá lo que indignó a la puritana censura de entonces, más que las escenas del burdel de la Travessa da Queimada (esta casa del Bairro Alto aún está en pie, cayéndose en pedazos, está en venta y yo la he visitado, con sus cuartos con números en las viejas puertas, como un hotel), fue la versión jocosa e irreverente de la aparición de Fátima, así como los pingües negocios que se harían a costa de ese nuevo centro de peregrinación. Hubo ese afán, como dice el empresario y nuevo rico Zambujeira, de “republicanizar el fenómeno religioso”, aliando especuladores y eclesiásticos. Fátima fue un gran negocio social (contra el bolchevismo), económico (hoteles, construcción, turismo) y político (como una especie de sebastianismo).

Muchos de sus libros fueron editados por la soberbia casa Estúdios Cor, hoy extinguida, y están, como el que aparece en la ilustración, bien encuadernados con buena tipografía y portadas de buen gusto. Otro libro interesante es Nikalai, Nikalai, una parodia del ambiente de unos rusos blancos en Bruselas en 1930 que quieren reponer al Zar, algo que Miguéis conoció de primera mano pues vivió en Bruselas antes de la Segunda Guerra mundial. Además, fueron publicadas varias colecciones de cuentos y relatos, como los recogidos en Léah e outras histórias o en O espelho poliédrico (Crónicas),

José Rodrigues Miguéis que se sepa, no ha sido traducido al castellano, es inhallable. Sería un trabajo necesario para algún buen editor , ya que ha habido y hay vida literaria en Portugal más allá de Pessoa y de Saramago (que precisamente admiraba a nuestro autor).

 

P.S.- Después de escribir estas notas, encuentro un magnífico libro, José Rodrigues Miguéis: Lisboa en Manhattan, coordinado por Onésimo Teotónio Pereira, con los resultados de un congreso que tuvo lugar en Nueva York en 1981 sobre el autor portugués. Rodrigues MigueisLos artículos son todos interesantes, desde el análisis de ‘Las marcas del exilio’, por Eduardo Lourenço , ‘La América de Rodrigues Miguéis’, de Raymond Sayers, ‘Las mujeres en su obra’, por María Angelina Duarte, y un largo etcétera. El libro de de la Editorial Estampa, de Lisboa, y fue publicado en 2001.


Cuando algunos militares españoles soñaban con invadir Portugal (1941)

26 mayo, 2018

Pedro Teotónio Pereira, embajador portugués, parecía obsesionado con los ánimos invasores de una parte de los españoles, sobre todo entre la Falange y los militares. Pero no era una obsesión banal. De estas tendencias da cuenta en su correspondencia con Salazar. Efectivamente, además de alguna soflama publicada en el diario ‘Arriba’, hubo un sector militar que pensaba que había que invadir Portugal.

Los alemanes del Tercer Reich fueron testigos:

Reich MAE

Documento nº 26

Stohrer (embajador de Alemania en Madrid) al Ministro de Asuntos Extranjeros

Telegrama

Embajada de Alemania en España
nº 2111 secr.

Madrid, 10 de mayo de 1941. Secreto

Adjunto el informe del coronel Kramer, Agregado aéreo en la Embajada, sobre las opiniones expresadas por los medios militares sobre las relaciones entre España y Portugal

Las tensas relaciones entre España y Portugal son objeto de numerosos rumores y son el tema favorito de las conversaciones en el cuerpo de oficiales del Ejército español.

En sus conversaciones con mi Oficial adjunto y conmigo mismo, los oficiales aviadores han usado expresiones de este tenor:

“Cuando hayamos llevado nuestra frontera occidental al Atlántico…” o “Cuando las escuadrillas alemanas puedan participar en los combates en el Atlántico, partiendo de bases portuguesas, que estarán en manos españolas “, etc.

Se expresa así abiertamente la opinión de que un país tan pequeño como Portugal no tiene derecho a existir en una nueva Europa y que, tanto desde el punto de vista geográfico como etnográfico Portugal pertenece a España.

TeotonioPara esta guerra contra Portugal … se cuenta con una resistencia muy débil de Portugal.

El director de la Escuela de Guerra, el general Aranda, me ha hecho saber que le han encargado el estudio de las medidas preparatorias en caso de que las tropas españolas penetrasen en Portugal.

[se extiende en consideraciones sobre los sentimientos proalemanes de la oficialidad española y los riesgos de que la RAF defendiese Portugal]

En el mismo Portugal, los militares favorables a nosotros son bastante poderosos en este momento. Según el coronel Cintra, todos los oficiales superiores anglófilos -muy numerosos- son conocidos y podrían ser eliminados llegado el momento [ésto, subrayado en lápiz azul al margen; la palabra ‘eliminados’ subrayada y seguida de un signo de exclamación].”


Los dos últimos cuadros

7 mayo, 2018
Dakar desde el Faro des Mamelles

Dakar desde el Faro des Mamelles

IMG_4668

Viejo casino de Setúbal


António Nobre y Jaime Gil de Biedma, poemas sobre la felicidad

11 abril, 2018

Los dos poetas cantan la vida feliz, sin prisas, sin preocupaciones económicas, sin ansias intelectuales, en una casa sencilla (blanqueada, frente al mar) aunque el portugués añade que añora una mujer que le dé una hija.

 

Canto da felicidade (Ideal dum parisiense)

Por António Nobre (Oporto, 1867-1900)

 

Felicidade! Felicidade!

Ai quem me dera na minha mão

não passar nunca desta mesma idade,

Dos 25, do quarteirão.

 

Morar, mui simples, nalguma casa

Toda caiada, defronte o Mar;

No lume, ao menos ter uma brasa

E uma sardinha para nela assar…

 

Não ter fortuna, não ter dinheiro,

Papéis no Banco, nada a render.

Guardar, podendo, num mealheiro

Economía pró que vier.

 

Ir, pelas tardes, até à fonte

Ver as pequenas a encher e a rir,

E ver entre elas o Zé da Ponte

Um pouco torto, quase a cair.

 

Não ter quimeras, não ter cuidados

E contentar-se com o que é seu,

Não ter torturas, não ter pecados,

Que, em se morrendo, vai-se pró Céu!

 

Não ter talento: suficiente

Para na vida saber andar,

E quanto a estudos saber somente

(mas ai somente) ler e contar.

 

Mulher e filhos! A mulhercinha

Tão loira e alegre, Jesús, Jesús!

E, em nove meses, vê-la choquinha

Como uma pomba, dar outra à luz.

 

Oh! Grande vida, valha a verdade!

Oh! Grande vida, mas que ilusão!

Felicidade! Felicidade!

Ai quem me dera na minha mão!

 

 

De vita beata

Por Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990)

 

En un viejo país ineficiente,

algo así como España entre dos guerras

civiles, en un pueblo junto al mar,

poseer una casa y poca hacienda

y memoria ninguna. No leer,

no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,

y vivir como un noble arruinado

entre las ruinas de mi inteligencia.

 

 

 

 


Niebla en Lisboa

21 marzo, 2018

IMG_4584Acrílico sobre tabla 40 x 50 cms.


António Passaporte, un fotógrafo portugués en las Brigadas Internacionales

15 febrero, 2018

Hace veinte años, cuando la Expo de Lisboa, su Ayuntamiento organizó una exposición sobre el fotógrafo António Passaporte. Exposición que pasó desapercibida para el público español.

Y, sin embargo, la vida de Passaporte fue muy interesante y estuvo ligada a España. Su curioso apellido viene del hospicio de Evora, donde las monjas así nombraron a su abuelo, entregado anónimamente como recién nacido, en 1838.

Nuestro António Passaporte nació también en Evora, corazón del Alentejo, en 1901. Gracias a Isabel Silva y Luis Pavão he podido descubrir algunos detalles de su vida. Tras vivir un tiempo en Angola, vino a Madrid en 1923 y allí trabajó sin interrupción, aunque viajó por España, hasta el 1º de septiembre de 1939, en que volvió a Portugal. Entre tanto, había trabajado con los Laboratorios Cinematográficos de Madrid-Film, se casó con la española Gregoria Ascensión Calleja Romero en 1927, trabajó con el fotógrafo Charles Alberty, realizó encargos para el Patronato de Turismo y creó su pequeña empresa, Postales Loty.

Durante la guerra permanece en Madrid, fotografía a La Pasionaria, a Modesto, a los soldados republicanos, se integra en las Brigadas Internacionales y luego en el Quinto Regimiento, publicando fotografías en la revista militar Transmisiones.A.P. Guadarrama Um ferido que gritava Viva la Republica

Tras volver a Portugal, parece que sin represalias, resulta que también trabaja para el servicio de propaganda y realiza fotografías para la gran Exposición del Mundo Portugués, de 1940, organizada por Salazar bajo la Presidencia del Mariscal Oscar Carmona.

En la página del Ministerio de Cultura, se pueden consultar los siguientes archivos:

http://ipce.mecd.gob.es/documentacion/fototeca/fondos-de-la-fototeca/archivo-loty.html

http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/autoridad/63744

 


El blog de Agustín Galán

Filosofía de la ignorancia

La pluma del cormorán

Objetos perdidos y hallados. Mensajes en una botella. Libros, historias y algún viaje.

El blog de Guillermo Schavelzon

La edición, el libro, los escritores

La Estirga Burlona

El blog de Bárbara García Carpi

Toubab Troubles

Toubab: /tu.bab/ (noun) white person (used especially in Gambia and Senegal).

A %d blogueros les gusta esto: