El paludismo en la comarca de Segura (Jaén) hace ochenta años

12 julio, 2017

Hace casi cien años había paludismo endémico en la parte oriental de la provincia de Jaén, sobre todo cerca del Guadalimar. Campo Redondo, que es una pedanía de Chiclana de Segura, fue uno de los lugares donde más se padeció, pero también Puente de Génave, La Puerta de Segura y Beas, eran azotados por esa enfermedad, que es conocida como malaria o tercianas.image

El 1° de julio de 1934 don Ramón Martínez Ruiz, médico local de La Puerta desde 1907, fue nombrado encargado del Dispensario Antipalúdico de dicha localidad. Después de la guerra aún había paludismo y le es renovado el título en 1943. Este médico era hermano del escritor Azorín.

Hoy, el antiguo dispensario de Campo Redondo es una ruina, desgraciadamente. Una anciana, que vivió en un cortijo de Puente Mocho (ruinas de un puente romano de traza quebrada que iba a dar a la Vía Augusta) con su hombre, como ella dice, y diez hijos, aun recuerda cuando iba al dispensario a que le diesen las pastillas y, de vez en cuando, a que le pusieran inyecciones. Al parecer este dispensario estuvo activo hasta los años setenta del pasado siglo.image

Mi padre, nacido en La Puerta en 1923, padeció el paludismo de niño. Entre los remedios que se le administraban estaba la leche de cabra a diario (lo que hizo que aborreciese para siempre la leche).

Imagen 1Más información:

El paludismo ha estado presente en España durante siglos. Para mayor información remito al excelente trabajo que se puede consultar en esta página:

http://congresoage.unizar.es/eBook/trabajos/008_Castejon%20Porcel.pdf

Para los que quieran escudriñar más datos sobre la zona, el blog loqueseocultabajoelsol.blogspot.com.es, reúne algunos trabajos sobre la zona, en particular dos sobre los antiguos puentes sobre el río Guadalimar:

https://plus.google.com/106410062523977779796/posts/


¿Lo han arreglado ya, un año después? El río Guadalimar, contaminado

19 junio, 2017

 (Artículo publicado por Estrella Digital, http://www.estrelladigital.es, en julio de 2016)

[Hace casi un año se denunció el desastre, pero no sabemos si se ha arreglado. Parece que no, que hay en camino una jugosa subvención. Es decir, como siempre, obra nueva para solaz de contratistas y de intermediarios, en vez de mantenimiento que es más barato, útil y rápido]

A su paso por La Puerta de Segura, en la sierra del mismo nombre, en la provincia de Jaén, las cloacas de todo un valle están rotas desde hace tres años y se vierte al río Guadalimar gran parte de lo que se ha recogido en aldeas y cortijadas. Se hicieron hace varios años unas obras de saneamiento que nunca fueron terminadas con la necesaria estación depuradora que rematase la inversión, por lo que todas las aguas residuales terminan al final, otra vez, unos kilómetros abajo, en el río. La obra fue financiada por la Unión Europea, se llevó a cabo por una contratista de Almería que presume de ambiental, con poco respeto por árboles y veredas, como lo demuestran todas sus víctimas, pinos y encinas centenarios arrancados sin compasión y cortados para cavar las zanjas y poner las tuberías por donde más barato le saliese a la susodicha y malhadada empresa.

Además de la incuria y mala administración que demuestra esta obra sin terminar y encima rota, sorprende la pasividad de los ayuntamientos -el de La Puerta en especial- ante este desaguisado que es Imagenfuente de polución y de nauseabundos olores. Y eso que es territorio electoral favorito de la Junta de Andalucía y de la Diputación provincial. No es sólo un problema de La Puerta sino de todos los pueblos de río abajo.

El río Guadalimar, el río Colorado, que es su etimología y como se le llama todavía por Villanueva del Arzobispo, nace en la Sierra de Alcaraz, en Albacete y da en el Guadalquivir en Mengíbar. Río romano, que regaba huertas y olivares por debajo de la Loma de Úbeda, por él bajaban las maderas de la Sierra de Segura hacia Sevilla, en una epopeya parecida a la de los gancheros que describió José Luis Sampedro en su novela El río que nos lleva (ésta, por el Tajo). El Guadalimar baja bastante limpio hasta que se topa con esa rotura en La Puerta. La Puerta de Segura, que también podría llamarse Puerta del Guadalimar, para honrarlo. 

Se manifiesta aquí algo demasiado generalizado en España por las administraciones municipales como es el menosprecio de los ríos, de los paisajes, de las aguas, sean interiores o marítimas. Los ríos se han considerado solamente como medio para regar, como vías de comunicación o como cloacas, y esta mentalidad perdura.

En materia de medio ambiente y de protección de la naturaleza y de las aguas, en gran parte de España, y en Andalucía en particular, existe una tremenda disparidad entre los discursos oficiales y la realidad.  Sería necesario que la Unión Europea controlase y auditase, para ver en qué dan y han dado sus fondos estructurales, más allá de los maquillados informes oficiales. Hay un cúmulo de autoridades y administraciones superpuestas, rivales, laberínticas, municipales, provinciales, regionales, estatales y hasta las Confederaciones Hidrográficas y, sin embargo, no acertamos con la buena administración del agua.


La pluma del cormorán

Lecturas y paisajes

El blog de Guillermo Schavelzon

La edición, el libro, los escritores

La Estirga Burlona

El blog de Bárbara García Carpi

Toubab Troubles

Toubab: /tu.bab/ (noun) white person (used especially in Gambia and Senegal).

A %d blogueros les gusta esto: