¿Por qué no gana el PP en la Sierra de Segura?

28 junio, 2016

Las elecciones se ganan no sólo por méritos propios sino por los deméritos de los adversarios.

Sin título-Escaneado-01

Pino piñonero o doncel sin catalogar por la Junta. Cortijo de Cristales (Sierra de Segura, Jaén, Andalucía)

Sin tener que recurrir a los sonsonetes del desempleo o empleo rural, de los favores a amigos y compadres, lo cierto es que el PP, aunque avanza algo, nunca logra hacerse con un municipio segureño en las generales. Quizá la derecha tendría que mirarse al espejo y darse cuenta que aun no ha sido capaz de presentar un proyecto abierto, liberal y de progreso. Que sufre de tanto quejarse. Las adherencias franquistas y extremadamente reaccionarias del PP andaluz no tranquilizan. Y por mucho que critiquen a los omnipresentes y eternos del PSOE, que es verdad que se han incrustado en todas las instituciones, no basta con lamentarse, hay que renovarse, ser modernos, luchar contra el paro no con discursos sino facilitando el trabajo, la creación de empresas -y no solamente las de construcción-, siendo más ecologistas, favoreciendo la verdadera cultura y siendo mucho más tolerantes que a los que intentan desbancar.

Quizá falte algo más de apertura y sobre bastante sectarismo en aquellos territorios de la Sierra de Segura, provincia de Jaén, donde parece que los dos grandes partidos miden todavía sus fuerzas entre “afectos” y “desafectos”, como en la época de la dictadura.


Oviedo: dos pintores de Jaén

6 julio, 2015
IMG_3732

El cazador, de Rafael Zabaleta

IMG_3731

Retrato, por Cristóbal Ruiz

Asturias siempre sorprende. Por su paisaje, cada vez más cuidado, sin una aldea que desentone, por la limpieza de sus pueblos y ciudades, por la simpatía de sus gentes. Efectivamente, estas cosas, viniendo de Madrid, sorprenden. Otra agradable sorpresa nos espera en el museo de Bellas Artes de Asturias y en la Fundación Velarde, que ahora va a recibir otra donación del mecenas Plácido Arango. En el museo de Oviedo hay dos cuadros de sendos pintores jiennenses, uno completamente olvidado, como Cristóbal Ruiz, de Villacarrillo, que murió en el exilio; otro algo más conocido, Rafael Zabaleta, que vivió en Quesada. De éste hay un museo digno en el pueblo, al pie de Cazorla, pero que languidece; de Cristóbal Ruiz, casi ni rastro, ni se habla ni hay casi nada en su memoria aunque un Instituto de enseñanza lleva su nombre. Una enteca publicación de la Diputación, inhallable, es la única confirmación de su existencia.

Sobre el museo tripartito de Oviedo sólo cabe decir que deberían cobrar algo de entrada, que los que viajamos tampoco estamos tan pobres.


Dos libros de Jaime-Axel Ruiz Baudrihaye disponibles en edición digital (amazon.es)

7 noviembre, 2013

Jaime-Axel  Ruiz Baudrihaye, autor de este blog, da al público, en formato digital (la negativa de las editoriales se  presiente  y se siente), una novela, Declaración de ausencia, y un relato de sus años estudiantiles y antifranquistas, Comunistas y Pilaristas.

En Declaración de ausencia, la historia sucede en el Madrid del otoño de 1963, un acontecimiento inesperado, inoportuno, sacará de su rutina acomodaticia a un abogado sin historia y le hará cambiar de vida. Todo lo que era aceptado, todo el manto de olvido y engaño de una familia se pone al descubierto. La mano del ángel se ha manifestado.

Es una historia verosímil y, por tanto, una descripción un tanto notarial. Historias parecidas probablemente no serían infrecuentes en aquellos años. Hace medio siglo las secuelas de la guerra civil todavía estaban latentes y las actitudes morales de vencedores y vencidos no eran tan puras. Hay algunos datos y hechos reales y otros ficticios. El grupo del Liceo existió, así como las actuaciones de la policía política española, había muchos colaboracionistas franceses refugiados, emboscados, en Madrid, la vida en Casablanca durante la Segunda Guerra mundial y la entrega de alemanes a los nazis por las autoridades francesas de Vichy ocurrió, la  vida en el Congo Belga, entre otros sucesos que ocupan estas páginas, responden en gran parte a la realidad.

En Comunistas y Pilaristas, se cuenta la historia, autobiográfica de un estudiante de la clase media madrileña pasa del colegio religioso y privado, el Pilar de la calle Castelló, al fragor de la Universidad de 1968. En pocas semanas muchas de sus ideas van a cambiar; descubre un país diferente que, curiosamente, no terminaba en la Castellana, y dará el paso a integrar la lucha contra una dictadura, que si ya entonces estaba algo reblandecida, todavía era lo suficientemente violenta, zafia y ajena al entorno europeo para concitar la animadversión de liberales y personas con sentido común. Entre la familia conservadora, las inquietudes culturales, el papel del Partido Comunista de España en la lucha antifranquista de aquellos últimos años, la clase obrera de cuya existencia apenas sabía, los despachos laboralistas, se pondrán de manifiesto las contradicciones de este joven burgués, su romanticismo atrasado, su altruísmo y sus flaquezas.

Cubiertacomunistas_AmazonCubierta_Ausencia_Amazon


Cristóbal Ruiz, un pintor jiennense olvidado

12 enero, 2013

Admirado por Azorín, consagrado hace muchos años a la altura de Daniel Vázquez Díaz, Solana o Zuloaga o de su también amigo, el escultor Victorio Macho, hoy nadie se acuerda de él.

C Ruiz PulidoUn magnífico opúsculo de Juan Antonio Gaya Nuño, publicado en 1987 por la Diputación de Jaén, es lo único que resta de la memoria de este pintor.imgres-2

Cristóbal Ruiz Pulido nació en Villacarrillo. Tras pintar en la provincia y en Madrid, llegó la guerra que desbarató vidas, haciendas y el país entero. De Madrid iría a Valencia y Barcelona. Colaboró en la salvación de obras de arte amenazadas por los bombardeos indiscriminados sobre Madrid. Era un hombre pacífico, pero tuvo que salir de España en 1938 rumbo a Nueva York y después hacia las Antillas, en Puerto Rico, donde vivió el resto de sus días. Allí fallecería en 1962. Su alejamiento de los grupos más activos del exilio, en México, así como su espíritu independiente, poco gregario e ideológico, le dejó en cierta soledad y hoy nos resulta casi desconocido.imgres

Gaya Nuño, el gran historiador y crítico de arte, ya describió perfectamente la obra de Ruiz, por lo que sobran aquí comentarios artísticos, que serían necesariamente aproximativos. Pero sí hay que destacar su talante machadiano, como el gran poeta que también anduvo por aquellos olivares de la Loma de Úbeda, del que dejó un bello retrato de cuerpo entero.

Es curioso, y positivo, que le hayan hecho recientemente un homenaje en Jaén (ver diario Jaén, de 10 de enero de 2013), políticamente explotable, mientras el libro de Gaya Nuño, la única pieza que hay escrita sobre Cristóbal Ruiz, duerme en los almacenes de la Diputación Provincial, sin ser distribuido a las librerías, desde que fue publicado en 1987, hace dieciséis años.


La pluma del cormorán

Lecturas y paisajes

El blog de Guillermo Schavelzon

La edición, el libro, los escritores

La Estirga Burlona

El blog de Bárbara García Carpi

Toubab Troubles

Toubab: /tu.bab/ (noun) white person (used especially in Gambia and Senegal).

A %d blogueros les gusta esto: